“¿Qué nube es mejor?” es una de las preguntas que más nos hacen, y la respuesta honesta casi nunca es un nombre. Para una pyme, la diferencia entre proveedores pesa bastante menos que cómo se diseña, se configura y se mantiene la infraestructura una vez dentro.
Dicho esto, AWS, Google Cloud y OVHcloud no son intercambiables. Cada uno tiene puntos fuertes que encajan mejor con unos casos que con otros.
Lo que tienen en común
Los tres permiten lo esencial para la mayoría de pymes: servidores virtuales, bases de datos gestionadas, almacenamiento, copias de seguridad, redes privadas y balanceadores de carga. Los tres tienen centros de datos en Europa y ofrecen contratos de tratamiento de datos adaptados al RGPD.
Si lo que necesitas es alojar una web, una tienda online, un ERP o unas cuantas aplicaciones internas, cualquiera de ellos puede hacerlo bien.
Amazon Web Services (AWS)
Es el proveedor con el catálogo más amplio y el ecosistema más grande: más servicios, más documentación, más herramientas de terceros y más profesionales que lo conocen.
- Encaja bien si prevés crecer, necesitas servicios muy específicos o quieres la máxima flexibilidad de arquitectura.
- Tiene región en España (en Aragón), útil si quieres que los datos y la latencia se queden cerca.
- A vigilar: precisamente por su amplitud, es fácil acabar con una cuenta desordenada y una factura difícil de leer. La gobernanza y el control de costes son imprescindibles desde el primer día.
Google Cloud
Destaca en datos, analítica y servicios gestionados, y suele resultar más sencillo de manejar en algunos aspectos, como la red o los permisos.
- Encaja bien si trabajas con grandes volúmenes de datos, analítica o aprendizaje automático, o si tu empresa ya vive dentro de Google Workspace.
- También tiene región en España, en Madrid.
- A vigilar: el ecosistema de proveedores y profesionales es algo menor que el de AWS, y algunos servicios cambian de nombre o de modelo con frecuencia.
OVHcloud
Es un proveedor europeo, con sede en Francia y centros de datos propios. Su propuesta se centra en precios previsibles y en la soberanía de los datos.
- Encaja bien si buscas costes estables y fáciles de prever, cargas tradicionales (servidores, bases de datos, almacenamiento) o te importa especialmente que el proveedor sea una empresa europea.
- A vigilar: el catálogo de servicios gestionados es más reducido que el de los grandes proveedores estadounidenses, así que parte del trabajo de administración recae en ti o en quien gestione tu infraestructura.
Si la ubicación y la jurisdicción de los datos son importantes para tu negocio, te recomendamos leer dónde están tus datos en la nube y qué dice el RGPD.
Las preguntas que deberías hacerte
Antes de fijarte en catálogos y tarifas, conviene responder a estas preguntas:
- ¿Qué vas a alojar exactamente? Una web y un par de servidores no necesitan lo mismo que una plataforma con picos de tráfico o un proyecto de datos.
- ¿Cuánto vas a crecer en los próximos dos o tres años? Si el crecimiento es incierto, conviene un proveedor y una arquitectura que permitan escalar sin rehacerlo todo.
- ¿Necesitas costes muy previsibles? Los modelos de pago por uso son flexibles, pero exigen vigilancia. Si prefieres una factura estable, hay opciones y configuraciones que lo facilitan.
- ¿Qué conocimiento tiene tu equipo o tu proveedor? Una nube que nadie de tu entorno sabe gestionar bien acaba saliendo cara, sea cual sea su precio de catálogo.
- ¿Hay requisitos de clientes o normativos? Algunos contratos o sectores exigen ubicaciones, certificaciones o garantías concretas.
El error más caro: elegir y olvidarse
En la mayoría de entornos que revisamos, los problemas no vienen del proveedor elegido, sino de lo que pasó después: servidores sobredimensionados, permisos demasiado abiertos, copias que nadie ha probado y recursos olvidados que se siguen pagando. Lo contamos en detalle en cómo reducir la factura cloud.
Por eso conviene diseñar la infraestructura de forma que puedas cambiar de opinión. Usar estándares abiertos, documentar la arquitectura y definirla como código, como explicamos en infraestructura como código para pymes, reduce mucho la dependencia de un proveedor concreto.
Nuestra forma de trabajar
En Alenia Systems trabajamos con AWS, Google Cloud y OVHcloud, y no tenemos ningún interés en empujarte hacia uno u otro. Te recomendamos el que mejor encaja con tu caso, lo montamos y, si quieres, lo mantenemos con nuestro servicio de cloud gestionado.
Si estás valorando migrar o cambiar de proveedor, pide una revisión gratuita y te ayudamos a decidir con datos.


